
Papá Noel -según las leyendas escandinavas sobre Nisse, el hada de las granjas- tiene una enorme plantilla de laboriosos elfos vestidos de verde, diligentes como enanos y que ayudan a fabricar y envolver los regalos y cargan el trineo. También se asocia con el espíritu de las hogueras, por sus descensos por las chimeneas, estimulado por galletas y pastes de carne, algo caliente, y un cuenco de agua y zanahorias o algún cereal para sus ayudantes. Está demostrado que hasta el más incrédulo de nosotros acepta la entrada de los sobrenatural en nuestra casa en determinados momentos del año.